Dialogar es el verbo rector de las sociedades civilizadas y sobre todo en este siglo, en que el tema de los Derechos Humanos ha asumido un papel relevante en todos los escenarios del mundo, con una clara tendencia global de censura a las formas autoritarias, despóticas y en general antidemocráticas.
Con quién, sobre qué y para qué dialogar son interrogantes que en la cotidianidad pocas veces se racionalizan a profundidad, salvo si, que se trate de la actividad empresarial, donde las respuestas a estos cuestionamientos toman una dimensión estratégica fundamental para sus actividades.
La respuesta que se de a estos interrogantes marca claramente el estilo de dirección empresarial y, del acertado direccionamiento que se adopte, entre otras, dependerá la permanencia o no de la empresa en el mercado.